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Conquistar lo imposible, caso real venezolano.

No será fácil, pero si se puede conquistar lo imposible. Las grandes recompensas no llegan gratis de la nada. Se ganan con esfuerzo, a veces con mucha constancia y otras con sufrimiento también. Es decir, las recompensas se conquistan, porque va a existir resistencia, una fuerza que aguanta y no quiere ceder. De otra manera, sin esa dificultad el logro carece de valor y mérito. Pasando a ser un acto vacío, intrascendente o quizás cotidiano.

En lugar de dar una explicación de cómo el fruto del esfuerzo puede consumar el logro. Prefiero compartir una experiencia que tuve el gusto de presenciar «en vivo» mediante un televisor Hitachi 13 pulgadas, en 1991. Fui testigo de un logro que lucía distante e inaccesible.

El contexto

Brasil era el campeón suramericano que defendería su título obtenido dos años atrás en Guayaquil ante su archirrival Argentina. Además era vencedor de 13 de los 23 campeonatos anteriores. El torneo había sido dominado por el cono sur, acaparando el campeonato Brasil, Argentina, Paraguay y Chile. Solamente Perú fue el único país Bolivariano en haber obtenido un campeonato, en 1938. Brasil también era el campeón panamericano vigente, habiendo derrotado a los Estados Unidos en la final de 1987.

Previamente Venezuela solo figuró dentro de las tres primeras posiciones del suramericano una vez, en 1987 cuando termina de subcampeón. Luego, durante el campeonato del 91 Venezuela había demostrado un excelente desempeño. Venezuela en la fase de grupo había perdido ante Argentina 83 a 91. El 20 de mayo es el primer día del torneo y Brasil le gana a Argentina 102 a 89. Al día siguiente es Argentina quien gana contra Venezuela 91 a 83. Por lo que el reto para Venezuela era vencer a Brasil que llegaba invicta al sexto encuentro, el cual era contra Venezuela. Brasil en sus 5 juegos anteriores, logró superar los 100 puntos. Pero Venezuela hizo la tarea al vencer a Brasil 96 a 89 por segunda vez, siendo la primera en 1977.

Al igual que Brasil y Argentina, Venezuela registró 6 victorias de los 7 juegos de la fase de grupo. La final queda definida para el 26 de mayo, entre Venezuela y Brasil y fue transmitido desde el Forum de Valencia por RCTV.

Conquista lo imposible

La final

El árbitro (un argentino), trató de evitar que se entonara el Gloria al Bravo Pueblo antes de iniciar el juego. Preludio de lo que se avecinaba. El arbitraje dejó mucho que desear por el descarado ventajismo otorgado al equipo Sureño. Por ejemplo un codazo que recibió el criollo Iván Olivares en la boca no fue declarada falta.

Luego de haber logrado remontar, empatar y superar a Brasil, el marcador se encuentra 112 a 108. A 9 segundos del final un canarinho lanza de tres. Justo el árbitro pita falta al oriental Gabriel Estaba quien había saltando para bloquear el lanzamiento. Estaba al conocer la falta que le cantaron hace un gesto de desacuerdo. Gesto por el cual le pitan además una falta técnica, en lugar de llamarle la atención primero. En la repetición se pudo observar la injusticia del árbitro. De esta forma el jugador de Brasil ganó el derecho a 5 tiros libres, generando la oportunidad de ganar a Brasil. Sin embargo, solo acierta 4 puntos para empatar.

Tiempo extra

Faltando 2 minutos, Brasil aventaja 118 a 117. Brasil pierde su posesión al fallar y Walcott Robert toma un rebote. Esta jugada la aprovecha Venezuela con un triple de Luis Jiménez. Ahora el resultado Favorece a Venezuela 120 a 118. Con cada segundo el final se hacía más dramático. Brasil juega rápidamente una de sus últimas oportunidades, pero falla un tiro de dos puntos, tomando el rebote Caco Solórzano.

Con sangre fría Venezuela juega su último control del balón. Consumiendo los segundos restantes espera hasta lanzar. Sin embargo, Caco Solórzano falla pero Luis Jiménez toma el rebote, con la inspiración y la euforia del público remata con dos puntos. El marcador registra 122 a 118 a favor de Venezuela. Sin embargo, Brasil aprovechó la distracción de la inevitable sensación de victoria de Venezuela y justo consumiendo los últimos 8 segundos anota un triple. Aun así el marcador queda 122 a 121 a favor de Venezuela.

Conquistar lo imposible

Es una historia que motiva, porque el adversario estaba muy bien preparado y así lo demostró durante todo el campeonato. Además de las adversidades que introdujo el árbitro dejando al descubierto su parcialidad o mal arbitraje. Incluso, fue un éxito subordinado al trabajo en equipo, todos aprovecharon su oportunidad para dar lo mejor de sí. Tanto los jugadores como los técnicos de la selección. Pero lo más importante, es que a pesar de la sensación de ventajismo y todas las dificultades, no hubo desesperanza. Nada de derrotismo ni rendición. La lucha fue hasta el final, incluso cuando la ventaja llegó a su mayor amplitud. Porque no fue una victoria cómoda, Venezuela gran parte del tiempo sufrió para mantener el ritmo y alcanzar a Brasil. Pero el equipo sabía que tenía el potencial y la oportunidad era en ese momento.

Ser emprendedor, sobresalir en los estudios, destacar en el trabajo o lograr alguna meta es muy distinto al basquetbol. No obstante, en el fondo el mensaje es el mismo. Hay aspectos claves para el éxito. La preparación, planificación, la disposición al cambio y poder adaptar estrategias. Sobre todo, la mentalidad de luchar hasta el final, solo así se puede conquistar lo que otros creen imposible.

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